- Tuvo suerte la caligrafía, por no llamarse arenigrafía.
- "La letra con sangre entra" no fué ni mucho menos, el grito de un revolucionario.
- Tal vez la Topografía tenga su raiz en el fondo de la mina.
- No se encontró la camisa del hombre feliz, por que hallado por fin el hombre, no tenía ni camisa.
- Lo extraño del amor, es la capacidad de abrir un paréntesis en el odio más exacerbado.
- La hipocresía estriba en llamar amor al sexo puro y duro.
- Las palabras "mayores" pueden ser simplemente minúsculas.
- En su obsesión por "dar el espaldarazo", acabó en una silla de ruedas.
- ¡Ojo! deshojar la margarita, no es lo mismo que desflorar a Margarita.
- ¡Ciudadanos y ciudadanas del mundo; uníos!
- ¡Incrementemos la natalidad! ¡Veraneemos en nuestro propio país!
- Una ingénua confundía la Sociedad de recreo, con la Sociedad de procreo ¡Fué amonestada!
- La arena de la playa conoce muchas confidencias. Por ello el mar, indulgente, le lava la cara a diario.
- Muchas promesas de amor, acaban como lo escrito en la arena.
- El torero obliga al toro a pasar con la muleta. El discapacitado ni obligado, pasa aún llevado dos muletas.
- Un añadido al equipo personal de emergencia: el preservativo.
- La invitación personal, la tarjeta magnética y la crema hidrosoluble, franquean siempre la entrada.
- La jovencita en top-less se inicia, recibiendo la caricia del sol. La madurta, acaba de la misma forma para consolarse.
- Los jóvenes que prolongan su estancia en el hogar paterno, no son unos okupas.
- La noche de "movida" antes se circunscribía a la alcoba. Ahora se expande a la vía pública
continuará...
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