- El mercado de la carne traspasó los muros de las carnecerías. Hoy se ofrece a la vuelta de cualquier esquina.
- No todos los óleos son santos; en el arte de la pintura los hay bien profanos.
- Los idiomas de la China y el gallego se asemejan foneticament; repítase la muestra: "Ten tinta Antón"
- Los escudos nobiliarios son el DNI de las casas solariegas.
- El uso del Don, es un privilegio. El uso del condón es una obligación.
- La lotería es un juego maléfico. Nunca se posee el número premiado.
- Pese a la ley de igualdad, el hombre y la mujer no son iguales. El hombre es más fuerte. La mujer es más inteligente. El hombre es más cándido. La mujer es más astuta.
- La habitual altanería de la mujer, decrece en la misma proporción que lo hace la disponibilidad del hombre. Quiere decirse que si confinamos un reducido número de hombres y mujeres, éstas amplían la oferta.
- Aquél al que le robaron la cartera, pensó: "Después de todo, siempre me quedará París
- Las bolsas de la compra, hacen publicidad gratuita.
- La puñetera "ley del suelo" es generadora de disgustos; algunos con efectos retardados.
- La lectura es el arte de la reflexión.
- La escritura es el arte de la evasión.
- Se pierde la juventud, cuando dejamos de interesarnos por el sexo contrario con fines pacíficos.
- ¡Ay de la persona insatisfecha! Nunca encontrará nada a su medida.
- La máquina que horada el suelo con un fin inmobiliario, juega a la búsqueda del tesoro.
- Los o las ludópatas no juegan para mejorar su condición. Lo hacen para mantener la ansiedad mientras siguen perdiendo.
- El vientre animal, guarda un paquete ordenado de deshechos.
- El contenedor de la basura, define la condición de los vecinos del barrio.
- La falacia más grande y mayoritariamente aceptada, es la que define al amante como el "amigo sentimental" ¡El sentimiento es ago intangible!
- ¡Dudemos de la Historia! Siempre la hace el que sobrevive, que no es precisamente el más imparcial.
continuará...
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