miércoles, 12 de diciembre de 2007

DE CONCEPCIÓN ARENAL A BEATRIZ MANJON

Cuando se habla de la mujer y el periodismo, yo soy incapaz de evitar la memoria de la librepensadora ferrolana , Concepción arenal.
No sabría decir exactamente si tal recordatorio se debe a que ambos hemos visto la luz en la misma ciudad gallega -ella en 1820- y si por añadidura mi admiración se nutre del ejemplo solidario que dió al mundo, mediante su comportamiento frente al paria y al menesteroso, del cual sus escritos son el fiel reflejo.

Dedicó su vida a dos pasiones fuertemente enraizadas; la de hacer el bien desde la perspectiva de la persona que doctorada en leyes , no solo conocía de la humanidad las carencias y su modo de paliarlas, si no también mediante las reiteradas denuncias en las que iba implícita la norma para prevenirlas.

Las circunstancias se asociaron para llegar a esta felíz c0oncomitancia y en ella concurrieron la ascendencia de un padre liberal y su acceso a la formación universitaria en la facultad de Jurisprudencia, feudo entonces totalmente maculino al que accedió vestida de hombre. Así, como el matrimoniar con otro hombre también de Leyes y de ideas liberales que además era escritor y periodista.

El gérmen que recibió, implantado en la ciudad de Ferrol, ciudad de la Ilustración, cuna y lugar de nacimiento de Concepción Arenal, fué en parte definitorio de su carácter e inclinación. Ciudad siempre abierta a los vientos de la cultura, la libertad y el progreso y en donde se conjugan en afortunada unión el trabajo y el saber.
Es decir, ciudad artesana y proletaria y al mismo tiempo intelectual, en la que florecen las letras, las ciencias y las artes.

Ya casada, ella y su esposo fueron objeto de persecución por el Gobierno dadas sus ideas progresistas, trasladándose a vivir desde Madrid a Oviedo, en donde editan un periódico clandestino en el que exaltan sus ideales político- sociales . Pues lo social y sus ostensibles fallos , eran su permanente obsesión.

Viuda en 1857 sigue colaborando en el diario liberal "La Iberia"donde dos años antes había empezado con su marido, aunque por imperativo consuetudinario, lo hacía cobrando la mitad del sueldo que aquel.
A partir de aquí, emprende con sus hijas un períplo que les lleva de Colloto y Oviedo en Asturias y hasta Potes en Cantabria.

En 1860 accede a un concurso convocado por la Academia de Ciencias Morales y Políticas con un trabajo sobre "La Beneficencia, la Filantropía y la Caridad"
Y lo hace con la firma de su hijo Fernando, el cual solamente tiene once años, cuya autoría es naturalmente, rechazada por el Jurado. Por lo que la Academia resuelve que es la propia Concepción Arenal, la autora del trabajo.
Por supuesto es la primera vez en la historia de este organismo que tras muchas dudas y deliberaciones concede el premio a una mujer.
Circunstancia ésta que la califica definitivamente como mujer periodista, en tiempos en que tanto la no institucionalización de la carrera , como la falta de respaldo del título oficial correspondiente, eran un hecho probado.
Pues solo la evidencia de la continuada dedicación a la prensa escrita, era prueba fehaciente de su condición de periodista profesional.

En el intermedio 1861-68 tras una notable labor poética iniciada en su juventud en la que destaca la publicación de sus "Fabulas de verano" se produce un salto cualitativo en su actividad y escribe el libro-manual "El Visitador del Pobre" para uso de las mujeres ejercitantes de la caridad en en la villa de Potes
Llega el año 1863 y Concepción es nombrada por sus marcadas inquietudes, Visitadora de Prisiones, siendo cesada inexplicablemnete por S.M. la Reina dos años más tarde, para ser restablecida en el cargo en 1868, aunque con el nombre de Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres.

En elperíodo citado1861.68 escribe además "Cartas a los delincuentes" "Oda a la Esclavitud" "El reo, el pueblo y el verdugo" y "La mujer del porvenir"
En 1870 se incorpora a la Cruz Roja Española como secretaria y en esta Institución funda el boletín "La Voz de la Caridad" en el cual durante sus diez años de permanencia y en el tiempo que le deja libre su actuación solidaria, escribe más de quinientos artículos.

Continuando su labor literaria entre los años 1871 y 1892 con las siguientes obras "Cartas a un obrero" "Cuadros de guerra" -inspirada en sus vivencias y observaciones de Guerra Carlista en la batalla de Oroquieta, siendo directora del Hospital de Sangre de Miranda de Ebro- "Cartas a un señor" "Las colonias penales en Australia y la pena de deportación" "Estudios penitenciarios" "La instrucción del pueblo" "Ensayo Histórico sobre el Derecho de Gentes"
"La mujer de su casa" Estado actual de la mujer en España" -en donde se reveló ya en su época como mujer de tendencia feminista- "El pauperismo" "El Visitador del Preso" y "La educación de la Mujer.
Escribe incluso una novela -"Historia de un corazón"- y hace incursiones teatrales con las obras "Un poeta" "La medalla de oro" y "Dolor y misterio" así como un libreto de zarzuela titulado. "Los Hijos de Pelayo"

Y esta es en apretada síntesis, la conocida biografía no solamente profesional como penalista y libre pensadora, si no periodística, literaria; además de incipiente poetisa iniciada en plena juventud -año 1842- de esta exaltada y en algunos sectores discutida, pero eximia ferrolana, cuya representación alegórica se nos antoja empuñando el libro y el látigo con que fustigar a los contraventores de la legalidad. Por ser mujer no solo de letras si no también de acción; una acción inspirada en la solidaridad humana.
Mujer, que quizás porque el hecho humanitario carece de lengua específica , aunque si la tenga universal propia y acreditada , no ha conseguido acceder hasta el presente a nominar el "Día das Letras Galegas"

¡Pues si importante es la letra, lo cual no dudamos, tanto o más lo es la música; el espíritu, el el pensamiento... -valga como referencia la acertada nominación en su día de nuestro insigne compatriota Manuel Murguía-

Y el pensamiento de esta mujer excepcional ya empezó a brillar con la intensidad de una estrella refulgente desde su entrada en la Universidad hasta la terminación de su carrera de leyes, al iniciarse su fecunda obra; la que nacida ferrolana y gallega en sus raices, se extiende y desparrama por el orbe con un sentido marcadamente ecuménico. Porque su alto concepto de la justicia y su progresismo manifestado en su voz desde el estrado; en sus escritos de prensa y en la sempiterna pugna contra la ilegalidad fué machacón e insoslayable.

Y tras la ferrolana universal e ilustre, tras Concepción Arenal de Ponte surgen muchas más
mujeres periodistas cuya relación sería imposible.

Mujeres que en la redacción de un medio de comunicación, o en un gabinete de prensa, en un locutorio de radio; ante las cámaras de televisión; en las calles tranquilas o convulsionadas de una ciudad. Como corresponsales de guerra o en medio de una catástrofe o un desastre natural... Algunas incluso por su "currículum" profesional de reconocida fama.
Y todas ellas, no menos ilustres y además capaces, sacrificadas, luchadoras, defensoras de su credo que no fué y no es otro que el culto a la información veraz y a la libertad de expresión.

Otras, detenidas por su actividad periodística en inmundas mazmorras en las prisiones de Sri Lanka, Myanmar, Eritrea, Etiopía, Irak,Uzbekistan, Ruanda y muchos más países intolerantes e irrespetuosos con la labor informativa.

Y alguna más, como Ana Politcovskaya , sospechosa víctima reciente, en aras de ese mismo rigor informativo y del pundonor profesional.
Y andando el tiempo y para allegarnos a la actualidad, nos referiremos a Beatriz.

¡Si! a Beatriz Manjón como símbolo de la periodista representativa de la numerosa y moderna grey sobradamente preparada y femenina de nuestro tiempo.
Inspirada ejerciente de su profesión, la cual desarrolla como informadora y acentuado primor entre otros, en la prensa y que exhibe además con graciosa popularidad su elocuencia ante las cámaras de televisión.

Y para concluír creo de justicia señalar, sin que ello reste ni un ápice los méritos profesionales de esta admirada encarnación de la periodista actual, que sin la enconada y sistemática "lucha" jurídico-mediática entablada en aquel tiempo, por la singular, entrañable e íntima Concepción Arenal, no se habrían alcanzado las cotas de libertad e independencia, de que hoy son partícipes en todas las áreas incluidas las profesionales, Beatriz y sus contemporáneas,
Haciendo por supuesto abstracción de la repercusión que su labor sistemática -la de Concepción Arenal- tuvo sobre las cárceles, los pobres y las guerras.

Noviembre 2007

(Trabajo presentado, no premiado, al "Perez Lugín 2007")

No hay comentarios: